Una puerta corredera industrial está diseñada para aprovechar el espacio útil de una nave industrial en la que no se dispone de espacio en la parte superior del dintel. Son puertas muy robustas y resistentes que admiten dimensiones pequeñas o grandes y se pueden instalar tanto en interior como en exterior. Pueden contar con una o dos hojas, con paneles tipo sandwich o sencillos. También pueden incorporar una puerta peatonal.
En este tipo de puertas es imprescindible contar con espacio lateral ya que es hacia donde se desplaza la puerta ya que es deslizante. Se desplaza horizontalmente por las guías que están ubicadas en la parte inferior y superior de la puerta. Si es la guía superior la que sirve de soporte del peso de la hoja, a la puerta corredera industrial se le denomina «colgada», y en el caso que el peso esté soportado por la guía inferior se le llama «apoyada».
Principales elementos de una puerta corredera industrial.
Los elementos principales que componen una puerta corredera son:
- La guía: es el elemento fijo que guía la hoja tanto en la parte superior como inferior de la puerta.
- La hoja: es la parte móvil de la puerta. La puerta puede estar formada por una o dos hojas, siempre de un espesor adecuado para hacerlas resistentes y duraderas.
- Las ruedas: es el elemento colocado en la parte inferior o superior de la hoja que apoya sobre la guía y que permite el desplazamiento de la hoja por la línea marcada por la guía.
¿Manuales o automáticas?.
Existen las dos versiones pero, dadas las dimensiones y el peso que muchas veces tienen este tipo de puertas, siempre recomendamos que sean automáticas. Además, son mucho más cómodas ya que no necesita de nadie que tenga que permanecer allí para abrir y cerrar o que pueda lesionarse al emplear la fuerza para tales fines.
En Puertas Riquelme instalamos puertas con todas las garantías y normativas vigentes por lo que son totalmente fiables y seguras.
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